“Mi hijo de 15 años solamente tiene amigas y no amigos. Me preocupo de que va a experimentar la estigmatización en el futuro. ¿Cómo me encargo de su feminidad?”

Pregunta presentada anónimamente
Contestada por Julie Tarney

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Julie dice:
Entiendo que está preocupada. Usted es una madre. Como madres, nosotras queremos que nuestros hijos sean felices, confiados, y seguros. Cuando notamos una amenaza contra su autoestima, nos ponemos preocupadas. Queremos proteger a nuestros hijos contra cualquier peligro. Entiendo el deseo de proteger a su hijo contra el acoso de otros chicos. Pero está preocupada de un evento que todavía no ha pasado, y quizás nunca le pasará.
Al pensar en esta situación, enfoquemos en unos aspectos que le ayudarán en pensar en las amistades de su hijo en una manera diferente. Pensar en estos aspectos quizás cambiarán sus propias creencias sobre las características “femeninas” y “masculinas,” también.
Primero, los adolescentes aprenden la importancia de ser respetuosos a sus compañeros. Gracias a los programas educativos en las escuelas como “Las Escuelas Seguras” de PFLAG y los recursos de GLSEN para los maestros de la escuela primaria y secundaria, los chicos aprenden desde una edad joven que cada estudiante merece el respeto sin pensar en su identidad de género, su expresión de género, ni su sexualidad. Tengo un amigo que fue trabajadora social en una escuela por muchos años. Me dijo que unos estudiantes del segundo grado fundaron un club de anti-bullying. Y si la escuela de su hijo todavía no la tiene, muchas escuelas tienen una Alianza Gay-Heterosexual también.
Cuando mi hijo Harry estuvo en el quinto grado, la mayoría de sus amigas fueron chicas. Tenía cabello largo y prefería jugar con las chicas. Tristemente, sí experimentó el acoso de unos chicos en su clase. Sin embargo, su escuela no lo soportó y el director los suspendió rápidamente. El próximo año, estos mismos chicos se hicieron amigos de mi hijo, entonces yo le pregunté lo que causó este cambio de rumbo. Me contó que ahora a esos chicos les interesaban las chicas y se dieron cuenta de que Harry podía informarles a cuál chica le interesaba cuál chico. Él ganó mucho respeto por tener esa información privilegiada. Entonces creo que es equivocado decir que un chico con muchas amigas experimentará la estigmatización.
También quiero compartir unos datos que quizás le interesarán. Son de una encuesta de YPulse de abril de 2014 con 1,000 milenarios, de 14-32 años de edad. Todos los participantes, de los que 85% de ellos se identificaron como heterosexuales, respondieron a varias preguntas sobre la sexualidad y la gente LGBTQ. Ochenta y siete porcentaje de los participantes respondieron que los individuos LGBTQ tienen el derecho de vivir sin discriminación, y ocho de cada diez participantes pensaron que las parejas del mismo sexo deberían estar permitidos asistir al baile de graduación juntos.
La palabra “individuo” es importante. Necesitamos recordar, como padres, que todos somos individuos primero y que el género es segundo. Somos individuos para toda la vida. Como Jane Roberts escribe en su libro La naturaleza del psique, no podemos ser ni “hombre” ni “mujer” si no somos los individuos primero.
Nuestra sociedad ha pasado siglos definiendo las características y habilidades de los humanos como masculinas o femeninas, tanto que los estereotipos muchas veces conquistan el desarrollo de las personas para ser individuos completos y complejos. Es tan obvio que, a pesar del género, todos necesitamos las características del amor, la empatía, la imaginación, y la resiliencia.
Recientemente, durante una presentación para promover las escuelas seguras en una secundaria en Manhattan, Susan, una madre de PFLAG, contó a los estudiantes que su hijo de dos años le pidió una muñeca. Les preguntó a los estudiantes del sexto grado de cómo se juega con una muñeca. Le dieron una variedad de respuestas, como “cuidar de ella,” “darle de comer,” y “cambiar el pañuelo.” Les enseñó que ser compasivo es una característica que todos necesitamos cultivar para ser padres buenos en el futuro. Los chicos y muchos padres (muchas veces de sus propios hijos) aprenden que las características humanas mejores no pertenecen a solamente un sexo.
Esperar que los jóvenes se avengan a los estereotipos que la sociedad crea para la masculinidad y la feminidad pone límites en su individualidad y expresión creativa. Además tiene la capacidad de hacer daño a su autoestima si otros creen que no es “normal.” Me parece que usted cría a un individuo del siglo 21– un hijo que lleva su confianza en sus amistades como una armadura que le protege. Sugiero que usted celebre la individualidad y la fuerza que él tiene para formar amistades fuertes. Y si se pone a preocupar– porque a veces esos hábitos son difíciles para romper– enfóquese en la vida segura, fuerte, y magnífica de su hijo. Más que nada, usted debería estar orgullosa de él.

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Julie Tarney es una madre, una escritora, y una aliada fuerte para los jóvenes LGBTQ. Su blog y libro, Mi hijo lleva los zapatos con tacones altos, se tratan de sus experiencias de criar a un chico de género creativo durante los años 90 y lo que él le enseñó sobre la identidad de género, la expresión de género y el autoreconocimiento. Escribe para Huffington Post “Las Voces Gay,” It Gets Better Project, y la campana de Give a Damn de True Colors Fund. Julie vive en Brooklyn, Nueva York y es fanática de su hijo quien es un drag queen. Lea más sobre Julie aquí: My Son Wears Heels – y – Huffington Post Queer Voices.

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